Justificación y Objetivos

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La ley general de sanidad de 1986, en su artículo 20 viene a definir el modelo de atención comunitaria e integra la salud mental en el sistema sanitario general. El objetivo de este modelo es sustituir el sistema de institucionalización manicomial por un modelo alternativo de red integrada de servicios, basados en la comunidad. Se trata de un modelo que pretende una atención integral comunitaria con un nivel de atención especializado dentro del sistema sanitario público general, conectado a una red de dispositivos de asistencia socio-sanitaria que lo convierten en un sistema de atención integral y basado en la comunidad, mediante el que se garantiza una mejor atención y mayores posibilidades de rehabilitación que el modelo institucional anterior.

Si bien este modelo, no admite comparación con el anterior, el proceso de reforma psiquiátrica se ha desarrollado de desigual manera en las distintas comunidades autónomas. En Andalucía se ha instaurado lentamente, como lo demuestran los siguientes datos: los hospitales psiquiátricos provinciales cerraron paulatinamente a lo largo de los años 90, (el último en el año 2000), la integración de la red única de salud mental en el SAS en 1990, y la creación de la entidad pública Faisem (Fundación Pública Andaluza para la Integración Social de las personas con Enfermedad Mental) en 1993.

Esta desistitucionalización de casi década y media de duración, culmina con la dotación de recursos alternativos y articulación del sistema de Salud Mental, que aún hoy día muestra señales evidentes de su insuficiencia y descoordinación.

Como en tantos otros sectores, este proceso se paraliza con la aparición de la crisis económica de 2008, que tiene su principal exponente en los recortes presupuestarios asignados a la asistencia sanitaria y a la dependencia, así como la progresiva implantación del copago en buena parte de los servicios sanitarios y sociales (dependencia), persistiendo el estigma y vulneración de derechos fundamentales en distintos aspectos de la atención, que estos enfermos sufren, especialmente aquellos que a su trastorno mental grave unen la nota de la exclusión social.(informe del Defensor del Pueblo Andaluz“ La situación de los enfermos mentales en Andalucía . Abril 2013).

En cuanto a la organización y funcionamiento de la red de servicios sanitarios y sociales afectos a esta patología señalar como principales carencias: la falta de coordinación interniveles (especialmente con atención primaria), la sobresaturación de salud mental comunitaria y el limitado desarrollo de los dispositivos de media y larga estancia de asistencia, rehabilitación y atención psicosocial entre otros.

Por otra parte, en relación con la participación del movimiento asociativo en las políticas de salud mental, ésta no se explica sólo como la expresión del derecho de participación social, sino que tienen un protagonismo esencial en las intervenciones sanitarias y sociales de los destinatarios de este colectivo fundamentalmente a través de las asociaciones de familiares. Estas impulsan y desarrollan actividades que promueven la salud y el bienestar de sus asociados, en clara suplencia de los poderes públicos, sin embargo aún siendo una pieza clave, en los últimos años se han visto también afectadas por los recortes presupuestarios, al depender en gran medida de la financiación pública. Además entendemos que la atención específica agrupada por patología ofrece una respuesta parcial a todo lo que la persona con enfermedad mental requiere.

Referente a la prevalencia, la enfermedad mental es un problema de gran magnitud a nivel social, los pacientes diagnosticados de problemas de salud mental representan aproximadamente el 25% de los adultos que acuden a consulta en atención primaria.
Muchos de los problemas de salud mental y los conflictos psico-sociales crónicos pueden prevenirse en un grado u otro si se abordan de forma precoz.

Además de factores biológicos, de factores de la personalidad y psicológicos específicos que hacen que las personas sean más vulnerables a padecer trastornos mentales. Las presiones socioeconómicas crecientes y persistentes desde hace ya unos años constituyen un riesgo conocido para la salud mental de las personas y las comunidades. Las pruebas más evidentes a nivel mundial relacionan la salud mental con los indicadores de pobreza y de bajo nivel educativo.

Por todo lo expuesto, y conscientes de la realidad que atraviesa la atención a la salud mental y de la responsabilidad que la administración tiene como garante de este derecho, el proyecto “aire”, viene a complementar de manera subsidiaria los recursos actuales.

Se desarrollará en cuatro ámbitos de actuación que consideramos claves para abordar la salud mental: La persona, la familia, los profesionales y la sociedad, teniendo siempre presente que el centro de nuestro trabajo, es la persona y el desarrollo de ésta, dentro de sus posibilidades buscando así generar un estado de bienestar más sólido, efectivo y permanente en las personas que sufren de esta enfermedad.

Proponemos una atención especializada y de alta calidad, independientemente del poder adquisitivo que presenten las personas y/o las familias, por tanto la financiación debe provenir de varias vías: administración, recursos privados, socios y donantes, garantizando la sostenibilidad del proyecto y velando para que la situación social de la persona no sea determinante para acceder a este recurso.

Por ello su inicio se hará de forma gradual y contemplará fundamentalmente tres momentos:

Primer momento: atención a familias y formación a profesionales.

Segundo momento: provisión de fondos, estudio de viabilidad del proyecto residencial y sensibilización social.

Tercer momento: inicio del dispositivo de atención residencial y consolidación de los ámbitos ya iniciados.

Objetivo General

Promover acciones que generen un modelo de atención en Salud Mental centrado en la persona y no sólo en la patología.

Objetivos específicos

Se enmarcarán en los cuatro ámbitos de actuación descritos:

Sociedad

Ofrecer una concepción de la enfermedad mental como una situación devenida y no como elemento definitorio de la persona.

Profesionales

Ofrecer un modelo de trabajo centrado en la persona y su proceso de crecimiento indistintamente de la clínica.

Familia

Dotar de claves/pautas/ herramientas a familiares de personas con enfermedad mental que posibiliten encontrar a la persona más allá de las patología.

Personas

Ofrecer espacios dignos de atención especializada de alta calidad, donde la persona sea el centro del dispositivo.

Asociación de Integración y Recuperación del Equilibrio Mental